
Historia CBM Valsequillo
35 años haciendo historia en el balonmano canario
1988
Los inicios
Melián, coordinador de deportes del ayuntamiento de Valsequillo, se reúne con Pedro Martel (sobrino de Jacintito Suárez) para impartir balonmano en el colegio, apostando por la promoción del deporte femenino en una época donde no había oferta de deporte federado. Con la implicación de D. Manuel Ceballos y D. Salvador, empezaron dando clases por los barrios y en el colegio de Valsequillo, participando en las competiciones federadas. Al tener formados varios equipos, se incorpora como monitora Xiomara. De aquel proyecto surge la inscripción del club en el registro de entidades deportivas del Gobierno de Canarias, con la siguiente directiva: Presidenta: Celia Sánchez Ramírez · Vicepresidente: Francisco Melián Medina · Secretaria: Carmen Rosa Peñate Ramírez · Tesorera: María Dolores Cabrera Muñoz · Vocal: Inmaculada Vega García. En una de las temporadas, con equipo Juvenil femenino inscrito y sin suficientes infantiles, jugaban siendo infantiles con el juvenil.
1993
La pausa y el primer curso de monitores
Se desarrolla la última temporada. Ese mismo año, se realiza en Valsequillo el Primer curso de monitores de Balonmano, donde jugadores y jugadoras de esa época obtuvieron el título de monitor.
1996
La reactivación
Melián reúne a varios monitores voluntarios de la concejalía de deportes para volver a reactivar el club. Se hace una reunión en la Beñesmet, lugar emblemático punto de encuentro de varias generaciones. Ahí, uno de los monitores —hoy presidente del club— propone volver a sacar el club de balonmano. Con un "tú estás loco" inicial, al final decidieron tirar adelante. De esa reunión surge una nueva directiva: Presidente: Eduardo A. Déniz Cabrera · Vicepresidente: Ramón Benítez Santana · Secretario: José Manuel Torres del Pino · Tesorera: Milagros Lozano Melián · Vocal: Junior Benítez Santana. Ese año federaron un equipo femenino cadete. Sin equipaciones, jugaban con una camiseta blanca de publicidad sobrantes de las fiestas de San Miguel. El presidente del club de luchas Almogaren (Pepe Gómez), al ver un partido, les mandó a Sportgol a comprarlas facturando a nombre del club de luchas. Esa colaboración espontánea se convirtió, 20 años después, en un acto premonitorio con la formación de la Asociación de Clubes Deportivos y Recreativos de Valsequillo.
1997
Salto a División de Honor
Todas las cadetes pasaron a juvenil, se federó un equipo juvenil femenino, y se firmó un convenio de filiales con el Club Balonmano Goro. Esto permitió jugar en División de Honor —máxima categoría del balonmano español— con 16 años a Davinia Carreño, coincidiendo con Betania Monzón, también de Valsequillo. Entrenaban 3 veces por semana en Telde y 2 en Valsequillo.
2000
Nace la escuela de balonmano
Se decide empezar con benjamines y alevines para montar la escuela. Se forma un benjamín y se ponen a jugar los prebenjamines con los benjamines; una de ellas, Arabia, a la que hubo que cortarle equipación y chándal. Los primeros chándals los donó Calzados Navarro. Contaban con 15 balones que había que cuidar durante temporadas. Más que competir, se trabajaba con valores: Alegría, Humildad, Amor, Honestidad, Lealtad. Las jugadoras hacían balonmano, lucha canaria y fútbol sala en las 24 h de deporte.
2006
Fase final del Campeonato de Clubes de Canarias
El equipo infantil femenino llega a la fase final del Campeonato de Clubes de Canarias. El primer viaje del club fue a La Oliva (Fuerteventura), tres días disputando partidos y haciendo familia. Al año siguiente clausura de temporada con alevín, infantil y cadete en Morro Jable.
2009
Ascenso a Primera Territorial
Con juveniles y tres senior se inscribe un equipo senior en categoría regional que asciende ese primer año a Primera Territorial. Después, dos veces más se llega a la fase de ascenso a Primera Nacional: 2013 en Elgoibar (País Vasco), consiguiendo el ascenso; y 2014 en Sabadell.
2011
Convenio con el Club Balonmano Remudas
Se firma un convenio de filiales con el Club Balonmano Remudas. El objetivo: que las deportistas tuvieran la oportunidad de competir en la máxima categoría del balonmano nacional. Han pasado por ahí Tamara López, Arabia Peña, Carmen Toscano y Dara Hernández, grandes artífices de títulos como la Copa de la Reina y la Challenge Cup.
“Educar en valores nuestra prioridad, balonmano nuestra identidad.”